FONDO REGIONAL DE TECNOLOGÍA AGROPECUARIA Desarrollo de un Sistema de Información y Monitoreo para la Evaluación de Riesgos en la Producción Agrícola (SIMERPA) en Paraguay y Uruguay
El marco económico general en el que se encuentra la producción agropecuaria en varios países de Latinoamérica, demanda que las empresas incrementen su competitividad. Esto requiere que los productores incorporen nuevas tecnologías y que integren a su gestión nuevos elementos que permitan una mejor planificación y una disminución de los riesgos. La mejor planificación productiva y la incorporación de estas nuevas tecnologías ha permitido en los últimos años importantes aumentos de los rendimientos de cultivos extensivos en algunos países.
Sin embargo, y aún en el caso de lograr optimizar sus sistemas de producción, las empresas agropecuarias están sujetas a enfrentar circunstancias adversas que están fuera de su control. Una de estas circunstancias es la variación de precios a la que se enfrentan los productores de países tomadores de precios en el mercado internacional de “commodities”. Cuando se toma en consideración la evolución de los precios de las commodities durante las últimas décadas se evidencia el fuerte impacto que ha tenido la variabilidad de los mismos sobre los ingresos sectoriales en general y de los productores en particular. Para contrarrestar este riesgo se han desarrollado mecanismos de cobertura a través de los mercados de “futuros y opciones”.
Otra de las circunstancias adversas e incontrolables a las que se enfrentan los productores agropecuarios la constituyen los eventos climáticos adversos (heladas, granizo, sequías, inundaciones) resultantes de la variabilidad climática normal. Frente al riesgo productivo causado por la variabilidad climática no se ha desarrollado hasta el presente en la región un sistema de coberturas de seguros agropecuarios y forestales ajustado a las características de las producciones extensivas y que supere el tradicional seguro contra granizo.
En la actualidad los gobiernos y productores agropecuarios de la región enfrentan los eventos climáticos adversos implementando medidas de “manejo de la crisis” ocasionadas una vez instalados dichos eventos (por ejemplo a través de sistemas nacionales de emergencias). En muchos casos la implementación de este tipo de medidas implica un costo muy elevado para el Estado.
Un enfoque más moderno para enfrentar circunstancias climáticas adversas consiste en la formulación e implementación de medidas anticipatorias comúnmente denominadas estrategias de “manejo de riesgos”. Dentro de las medidas tendientes a mejorar el manejo de los riesgos se encuentra la implementación de políticas agropecuarias tendientes a estimular actividades productivas con bajo riesgo, y a disuadir actividades riesgosas. Dos instrumentos muy efectivos para el diseño de este tipo de políticas son los créditos diferenciales y los sistemas de seguros. En ambos casos se establecen mecanismos de costos diferenciales para los productores agropecuarios (tasas de interés, primas de seguros) que resultan más beneficiosas para las actividades productivas en zonas agroecológicas específicas (ZAEs) que presentan riesgos menores.
La inexistencia de coberturas amplias y a costos accesibles aumenta la vulnerabilidad económica del sector agrícola en su vinculación con el crédito financiero y comercial afectando la capacidad de inversión y la recomposición del capital productivo. Durante los últimos años se ha intentado ampliar la cobertura a riesgos climáticos múltiples con poco éxito. Uno de los problemas centrales para la expansión del seguro agropecuario, del mercado asegurador privado y el manejo racional de emergencias y desastres naturales a través de las políticas públicas, es la inexistencia de un sistema de información que permita identificar y zonificar el riesgo climático a una escala detallada y operativa a niveles zonales y de predios individuales junto a la conformación de rutinas de monitoreo y previsión climática.
En este contexto, la presente propuesta que integra avances recientes obtenidos en la modelización de la producción de cultivos, la percepción remota, los sistemas de información geográfica y en las prospectivas agroclimáticas constituye un aporte a la resolución de esta problemática.
El establecimiento de un sistema de información como el descripto presenta importantes impactos adicionales (“spillovers”) para el sector agropecuario. En primer lugar ofrece a los productores agropecuarios un tipo de información fundamental para evaluar riesgos productivos y así mejorar la toma de decisiones y la planificación general de sus actividades. Asimismo, el sistema ayuda a mejorar la gestión de los recursos naturales de la región ya que permite evaluar los impactos ambientales de las actividades productivas y tipos de tecnologías en diferentes zonas agroecológicas específicas.